
pues sí. para enamorarse hay que ser un poquito burro, un poquito hada, dejarse llevar como una marioneta, confiar en que hasta los zorros son gente maravillosa y sentirse como una princesa. pero vale la pena, porque es todo taaaaaaaaaan bonito...
(si andáis buscando historias de amor, ¡no os perdáis ésta!)










